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Mensurtech SL: movilidad inteligente y calidad de vida

Pacificación del tráfico, seguridad vial, movilidad sostenible, visión artificial y sistemas inteligentes de control

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Innovación

Desarrollando la ‘slow city’

Fotografías, vídeos, presentaciones
Soluciones tecnológicas para equilibrar el tráfico urbano

Las sistemas más eficientes son los que dan respuesta a las inquietudes de cada uno de los roles que intervienen en los procesos de pacificación del tráfico.

A medida que el vehículo particular va perdiendo espacio en la trama urbana, lo van ganando otros medios de transporte propios de la slow city. Las preocupaciones por la seguridad personal y vial, la fluidez en los desplazamientos, la vida sana y el medioambiente, van ganando peso progresivamente y reflejan la voluntad de mejora de calidad de vida de los ciudadanos.

Poco a poco, la ciudad se transforma en un hábitat amable, que se adapta a la persona y en el que caben los pequeños placeres urbanos de una vida apacible y gozosa. La tecnología de la smart city se pone al servicio de los objetivos de la slow city, para disfrutar la ciudad con los nuestros.

La actividad innovadora de Mensurtech tiene estos objetivos como meta de sus desarrollos tecnológicos a medida de cada pueblo y ciudad:

Ciudades y villas inteligentes

Las soluciones deben ser automáticas. Los sensores deben saber qué están identificando y actuar en consecuencia. Los sistemas se activan en el instante preciso en el que son necesarios para contribuir a la seguridad vial.

Quizá son soluciones temporales, que se activan unas horas al día. Pueden vigilar la entrada de camiones en la población, la velocidad del tráfico a la salida de los colegios, o giros con escasa visibilidad.

Cuando no se necesitan, las soluciones permanecen inactivas.

Comunicación y transporte mejorado

La mayoría de las soluciones sirven para regular el tráfico, mejorando su fluidez. En ocasiones, disuadirán el uso del automóvil particular cuando no es indispensable. Y siempre facilitarán que los autobuses y taxis se desplacen con mayor rapidez y sin impedimentos urbanos.

Cuando los medios de transporte público son más rápidos y ocasionan menos molestias se registra un aumento de pasajeros que han renunciado a su vehículo privado y se acogen a las ventajas del transporte colectivo.

Potenciación del comercio local

La eficiente gestión del espacio de estacionamiento urbano causa una mayor rotación de vehículos que entran y salen de la zona de aparcamiento. Es más gente en movimiento en las zonas comerciales de la ciudad.

El trajín aumenta las oportunidades de acceso rápido a los comercios para efectuar las compras y cargar con los paquetes.

Protección de las personas

Se trata de generar un entorno de confianza en la vía pública aportando más seguridad a la calzada. Los sistemas exigen el respeto de las normas y disuaden del exceso.

El motorista, el ciclista y el peatón están más resguardados ante accidentes en los puntos negros urbanos. Y el pasajero del automóvil particular también es protegido.

Calidad del aire

La mejora en la fluidez del tráfico y la disminución de la velocidad media en el entorno urbano comportan la reducción de emisiones contaminantes de los vehículos. El aire es más limpio y el espacio ciudadano, las calles y las plazas, son más aptos para la actividad humana.

La atmósfera está más limpia para jugar o practicar deporte. Para tender la ropa o secarse el pelo al viento. Para pedalear o, simplemente, para pasear por las tranquilas avenidas de la ciudad.

Financiación local óptima

Cuando la opción de compra Coste Cero es posible, la fiscalidad municipal es más justa y equitativa. La financiación de las soluciones de movilidad se desplaza al infractor o usuario, liberando al resto de los ciudadanos del coste regulatorio o sancionador que se les repercutiría en los impuestos.

Sin la obligación de detraer del presupuesto público el coste del sistema, la Administración adquiere más recursos para invertir y beneficiar a la mayoría.